“El saber no ocupa lugar”

Estudiar.
Estudiar no es sólo el proceso para adquirir las herramientas que nos van a servir en el trabajo o en la vida. También representa el crecimiento personal y no es otra cosa que la realización de cada uno. Será por esto que la trascendencia de dicho acto se vuelve aún más viva desde el punto de vista de aquellos que han tenido que interrumpir sus estudios o, quizás, no han podido ni comenzarlos. Pero siempre hay una segunda oportunidad, porque más allá de todo, nunca es demasiado tarde, y siempre es posible acceder a una de las experiencias más gratificantes: APRENDER.

Por este motivo, la Dirección de Educación de Adultos de la Provincia de Buenos Aires dedicará el presente espacio para publicar los escritos de las propias personas que han tenido la voluntad y el coraje de volver a estudiar. Ahora, serán ellos mismos quienes nos cuenten esta impresionante historia de superación: el reencuentro con la escuela.

El primer texto es el de Hilda Nair Costa, de 82 años. Estudia en el Centro de Educación de Adultos 707 de Sierra Chica, cerca de Olavarría, y su maestra es María del Carmen Avellaneda, a quien le dedicó palabras más que elogiosas.

A continuación, digitalizamos el relato de Hilda:

“Hilda Nair Costa edad 82.
Vivo en  Sierra Chica desde hace 57 años y también completé tres años de primario que me faltaban. Lo hice en la Escuela 2. Era para adultos, así poder ayuda a mis hijos en los deberes. Siempre la escuela me agradó. Por eso vengo, porque el saber no ocupa lugar y me siento muy bien con la maestra, que es muy agradable y compañera, y le veo la razón a Mirtha Legrand cuando dijo que, llegando a cierta edad, la mente se duerme y que no hay que dejar de leer y escribir y recordar.

Por eso este año me propongo venir a la escuela.

Estoy sola. Quedé viuda a los 54 años de matrimonio con un excelente esposo, muy bueno. Tengo tres hijos, una mujer y dos varones que ya están casados. Mi hija tiene cuatro hijos varones y el segundo hijo varón tiene dos hijos varones y el hijo más chico tiene tres hijos, dos varones y una mujer.
En total, tengo nueve nietos y una sola mujer, Emilia, y también un bisnieto de un nieto”.