La Revolución Educativa de Secundaria Rural

“Mi nombre es Damián Arkes. Vivo en el campo, a 40 kilómetros de la ciudad de Tandil, a 40 kilómetros de Rauch y a 7 kilómetros de la Escuela N°38 Paraje San Antonio. La verdad que este proyecto de Secundaria Rural a mí me ayuda mucho por mi futuro, por el futuro de mis hijos. Así que es un proyecto muy lindo para todos, sobre todo porque puedo hacerlo en la escuelita que me queda a 7 km. La verdad, estoy a un paso”.

Damián es uno de los miles de bonaerenses que trabaja en un paraje rural de la Provincia. Hasta ahora, nunca había tenido la oportunidad de terminar sus estudios porque la escuela secundaria más cercana está a más de 40 kilómetros de su casa. Sin embargo, esta situación cambió.

El interior de la Provincia de Buenos Aires está viviendo una verdadera Revolución en materia educativa. Esto se debe a la puesta en funcionamiento de Secundaria Rural.

La migración frecuente debido a los ciclos de siembra o cosecha, los trabajos con horarios alternados y la distancia con los centros urbanos dificultan el ingreso y la permanencia de la población rural adulta en el Sistema Educativo. Por ello, la nueva oferta -en consonancia con todas las políticas educativas de la Modalidad- se adecua a las necesidades y particularidades de estos sujetos para brindarles la posibilidad de finalizar sus estudios.

“Secundaria rural tuvo un impacto muy grande. Nos encontramos con mucha más gente de la realmente esperábamos. Todos con mucho entusiasmo. Se nota en la concurrencia a las reuniones, en las tutorías. Hemos armado grupos de trabajo en base a las materias. Tienen muchas expectativas. Están felices de que, por primera vez, tienen acceso a la secundaria porque realmente ellos no podían por sus horarios, por los caminos, porque no tienen vehículos, porque no hay medios de transporte desde el campo a cualquier escuela de la ciudad y sabido es que el trabajo rural conlleva un gran esfuerzo”, cuenta Carlos Casado.

Carlos es tutor en 7 parajes rurales de la región 20 y tiene una relación muy especial con la Educación de Adultos. “Soy el director de la Escuela del Paraje Los Huesos desde hace años. Me sorprende y me emociona todo esto. Yo soy producto de la secundaria de Adultos, de los CENS, y cuando veo a cada uno de ellos, veo reflejado algo mío. Cuando yo empecé la secundaria a los 32 años y quería terminar, no sabía si iba a lograrlo. Dependía del gran trabajo que hicieron mis profesores, incentivándome constantemente para que yo no desista. Y bueno, hoy lo veo en cada uno de ellos, así que yo trato de hacer el mismo trabajo”.

En otro lugar de la Provincia, Bernardo Salazar trabaja con el mismo compromiso. Luego de un recorrido de 30 años en el campo de la Educación, actualmente se desempeña como Tutor Pedagógico de Secundaria Rural del Distrito de Pehuajó.

“Tengo a cargo las comunidades de Inocencio Sosa, Aristimuño y Magdala. Realmente es una linda experiencia poder compartir esta propuesta tan motivadora para los alumnos. Es maravilloso escuchar los testimonios de cada uno de ellos. La mayoría no habían podido hacer o terminar la secundaria y HOY TIENEN SECUNDARIA RURAL, una propuesta excelente, y verlos trabajar con los módulos no tiene explicación expresar en palabras  verlos trabajar y nos esperan en cada encuentro con tanto entusiasmo”, señala.

Secundaria Rural tiene una organización curricular con los 28 módulos, que implican cierto grado de autonomía de los estudiantes (Resolución 106/18 de Educación a Distancia), y su implementación es llevada adelante por un Tutor Pedagógico, quien acompaña las trayectorias educativas. El título prevé dos orientaciones: Bachiller en Humanidades y Ciencias Sociales con especialidad en Gestión de Políticas Públicas y Bachiller en Economía y Gestión de las Organizaciones con especialidad en Gestión de Microemprendimientos. La acreditación se realiza por módulo y no por año. 

Otra de las características más importantes de la dinámica de trabajo en el interior es el grado de cooperación que existe entre los docentes y las distintas propuestas de la Dirección de Educación de Adultos en el territorio. Por ejemplo, en Necochea se desarrolló un proyecto de articulación con otro dispositivo: Familias a Estudiar. La Inspectora del Nivel Primario Gabriela Cerere y la Directora de la Escuela de Educación Primaria N°36 María Rojas se contactaron con las autoridades de la Modalidad, luego de relevar un gran número de padres sin terminalidad educativa.

“Esto fue en un paraje rural ubicado sobre la ruta 86 a 22 kilómetros de Necochea. El paraje La Lita. Muchas familias viven cerca de la Escuela y personas de campos aledaños que tenían acceso a vehículos para transportarse hasta allí. Trabajan en la zona cercana y confluyen en esta escuela. La experiencia ha sido muy interesante, muy enriquecedora. La idea es seguir avanzando, seguir uniendo parajes que están olvidados y seguir trabajando en el relevamiento de matrícula y en la organización de charlas explicativas”, explica Marcela Abete, Coordinadora de la Región Educativa N°20.

Por otro lado, en los distintos parajes de Tandil se pudo establecer un vínculo entre las escuelas unitarias de la zona, de manera que todas quedaron dentro del esquema de tutorías. Al respecto, la Coordinadora del distrito Alejandra Romay remarca la gran solidaridad de los distintos actores del sistema educativo. “Logramos la articulación con inspectores y directores de primaria, quienes nos ayudaron con el relevamiento y fueron el nexo con las familias. Por esto, queremos destacar que es una propuesta que se caracteriza por la articulación y la solidaridad”, puntualiza.